La Renaixença incluye fenómenos diversos e incluso contradictorios en el ámbito literario y social. Existe una Renaixença conservadora, vinculada a la restauración de los Juegos Florales y a determinados sectores de la burguesía y de la Iglesia. Y existe una Renaixença popular y republicana, que se relaciona con el teatro urbano y con los semanarios satíricos como La Campana de Gràcia o L'Esquella de la Torratxa. La lengua enfrenta a los partidarios de un catalán arcaizante y a los que defienden "el catalán que ahora se habla". Las grandes figuras sin embargo beben de ambas fuentes. Es el caso de Jacint Verdaguer y Àngel Guimerà.