La revista L'Avenç aglutina a un grupo de intelectuales en torno a un proyecto "joven" y "de progreso", que defiende la modernización y la normativización de la lengua catalana. Las temáticas y la nueva estética acercan a los autores las corrientes más avanzadas de su tiempo. Un deseo de rebeldía y de individualismo y una crítica feroz de la sociedad burguesa hermanan, a pesar de las diferencias políticas y sociales, a Víctor Català, polémica por su obra y por el hecho de ser una mujer, a Joan Maragall, Josep Maria Folch i Torres, Prudenci Bertrana, Santiago Rusiñol y Alexandre de Riquer, entre otros.