El cristianismo es la religión creciente a finales del imperio Romano. Durante el período visigodo la Iglesia se convierte en uno de los pilares de la sociedad. Villas rurales, como la de El Bovalar, siglos V-VIII, disponen de basílica y de baptisterio. En las épocas paleocristiana y visigoda, el baptisterio es el espacio donde se administra el bautismo. Cuenta con una piscina, donde los candidatos, generalmente adultos, se bautizan mediante el rito de la inmersión. Cuando se generaliza el bautismo de los niños, a partir del siglo VII, los baptisterios dan paso a las pilas bautismales.