El Culip IV es un pequeño barco romano, que se hundió entre los años 70-80 dC en la cala Culip, cercana al cabo de Creus. La nave se aprovisiona de productos agrícolas y manufacturados de diversas procedencias, llegados a puertos importantes como Narbo (Narbona). Con su cargamento regresa a las ciudades del litoral catalán situadas fuera de las grandes rutas directas de distribución. El cargamento documentado es muy variado, incluye unas 80 ánforas de aceite de la Bética, cerámicas de mesa producidas en las Galias y en la Bética, y lámparas fabricadas en Roma. También incluye un pequeño número de ánforas de procedencias diversas que transportaban vino y salazones. El conjunto de la carga localizada permite evaluar las dimensiones del barco. Se trata de una nave pequeña que no llega a los 11 m` de eslora y que tiene una manga de unos 3 m.