Las aristocracias guerreras son los grupos dirigentes. Como otros pueblos de la edad del hierro, los íberos desarrollan técnicas y equipamientos militares. Las armas utilizadas son diversas. Durante el siglo III a.C., el uso de armamento de tipo céltico es habitual entre los pueblos litorales: grandes escudos, largas espadas y cascos de hierro o bronce. En el interior se utilizan espadas curvas llamadas falcatae (falcatas). La infantería nutre al grueso de los ejércitos. Los caballos, de pequeñas dimensiones, se usan para explorar o perseguir al enemigo. Los guerreros íberos se alquilan como mercenarios durante las guerras púnicas.