Los íberos mantienen contactos con otras sociedades mediterráneas. Por medio de los mercados púnicos de Ibiza llegan todo tipo de productos del norte de África. Desde Empúries y Roses, los griegos comercializan las ricas producciones cerámicas de Ática y del sur de Italia. También existen relaciones de influencia con el mundo galo.
De entre el conglomerado de pueblos íberos que vive en la actual Cataluña, los de la zona costera muestran un gran desarrollo urbano, económico y cultural. Entre los grupos del interior predominan las actividades campesinas y ganaderas.