El poblamiento se articula en torno a núcleos urbanos que tienen funciones diversas. Algunos actúan como mercado, otros como puntos de concentración de los excedentes agrícolas; también existen centros políticos, administrativos y militares. Los poblados cuentan con calles, rectilíneas o adaptadas a las características del terreno y muestran una planificación urbana, defendida por murallas. Dentro de los recintos se localizan viviendas, almacenes, corrales, instalaciones productivas, espacios de culto y palacetes sencillos. En los alrededores de los poblados y de las pequeñas ciudades, existe gran cantidad de casas de campo.