En agosto de 1492, Cristóbal Colón, bajo el patrocinio de Isabel I de Castilla y de Fernando II, sale de la isla de la Gomera, en un viaje que le lleva a las Indias el 12 de octubre. El propio almirante lo comunica a los reyes en Barcelona en abril de 1493. El descubrimiento es valorado parcialmente por sus coetáneos. La empresa se considera una cuestión de Castilla, reino con un litoral atlántico. En el segundo y tercer viajes de Colón participan nobles, eclesiásticos y marineros catalanes, pero el agotamiento económico y demográfico de Cataluña y su posición mediterránea le niegan un protagonismo comercial en el proyecto.