Los Borja, de Xàtiva, destacan en la Italia renacentista del siglo XV. Alfons Borja es nombrado papa con el nombre de Calixto III en 1455. Su sobrino Roderic se convierte también en papa en 1492, con el nombre de Alejandro VI, y sus hijos Cèsar, Lucrècia y Joan, rodeados de colaboradores valencianos, tienen un papel transcedente en la corte pontificia, donde el catalán se convierte en lengua de uso cotidiano. Los Borja son, además de excepcionales políticos y ejemplos paradigmáticos de la corrupción imperante, destacados protectores de las artes y en su entorno trabajan artistas como Miguel Ángel.