La Corte General se constituye durante el reinado de Jaume I, que en la Asamblea de Paz y Tregua de 1214 establece la participación de los representantes de ciudades y villas libres. Las Cortes de Barcelona de 1283, durante el reinado de Pere II, consolidan esta institución. Las Cortes son convocadas y presididas por el rey y asiste el General de Catalunya, es decir, los prohombres de los tres brazos: eclesiástico, militar o nobiliario y popular. Las Cortes son la expresión máxima del pacto entre los poderes real y de la tierra: debaten los agravios de los brazos y los impuestos reales y aprueban por consenso nuevas leyes.