Alejandro Lerroux (1864-1949), dirigente del Partido Republicano Radical, combina un radicalismo verbal y anticlerical próximo a la estética revolucionaria con una actitud política españolista. Desde 1905 se convierte en paladín del ejército y enemigo de Solidaritat Catalana. Su discurso confuso y demagógico impresiona a las clases medias y trabajadoras de Barcelona. Su estrategia electoral y la oratoria brillante convierten al segmento del republicanismo que lidera en un partido de masas moderno. Desde el catalanismo y desde el movimiento libertario es acusado de actuar a sueldo del Ministerio de Gobernación.