Las primeras elecciones democráticas de junio de 1977 otorgan la mayoría en Cataluña a las fuerzas que preconizan el restablecimiento de la Generalitat y la autonomía. El 11 de septiembre de ese mismo año un millón de catalanes se manifiesta en este mismo sentido. Ambos factores fuerzan el restablecimiento de la Generalitat provisional y el retorno del exilio de su presidente Josep Tarradellas. La Constitución de 1978 estructura España como un Estado con autonomías. En 1979 las Cortes españolas aprueban el Estatuto de Cataluña, que es refrendado por el pueblo catalán.