La transición democrática, iniciada a la muerte del general Franco, supone para Cataluña el retorno de la autonomía y de las instituciones de gobierno. El restablecimiento de la Generalitat provisional, la aprobación de la Constitución de 1978 y del Estatuto de Autonomía de 1979 son momentos esenciales de un proceso que culmina con las elecciones al segundo Parlamento de la Cataluña contemporánea, realizadas el 20 de marzo de 1980. A partir de este momento empieza un proceso ininterrumpido de despliegue autonómico y de consolidación institucional.