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En la periferia del Imperio
Bandoleros y corsarios
Un rincón del Imperio

Desde 1516 Cataluña permanece asociada a los territorios de la familia de los Habsburgo o Austrias. Se trata de un enorme imperio europeo que pronto se extiende hacia América y Asia. En este conjunto, liderado desde Castilla, Cataluña es una provincia periférica que sirve de frontera con Francia y con el poder turco a través del Mediterráneo, y no dispone de demasiada capacidad de intervención en los asuntos generales.

La población catalana no llega casi a los 300.000 habitantes. Las constituciones medievales aseguran, pese a todo, las libertades del país. A pesar de las presiones centralistas y uniformadoras, Cataluña mantiene su propio Estado en la época de los Austrias. A las presiones autoritarias de la monarquía se contraponen los proyectos constitucionalistas, surgidos de las instituciones del país que, a pesar de su legitimación de corte tradicionalista, se insertan en las corrientes más abiertas del pensamiento moderno.


1519. Carlos V convoca las Cortes del Principado y jura las Constituciones.
1519-1523. Germanías de Valencia y de Mallorca, motines en el Principado.
1559. Prohibición de estudiar en el extranjero.
1571. Batalla de Lepanto.
1610. Expulsión de la población morisca.
1633-1634. Detención y ejecución del bandolero Joan Sala, Serrallonga.
1640. Revolución catalana. Inicio de la Guerra dels Segadors.
1659. Tratado de los Pirineos: anexión del Rosselló y la Cerdanya a la corona francesa.
1700. Muerte de Carlos II, último rey de la dinastía.
Prohibición del uso público del catalán en la Cataluña Norte.


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