Derrota y recuperación
El crecimiento económico de los sesenta
El antifranquismo
Tierra de trabajo y dureza

Los cambios económicos y la crisis irreversible de la agricultura generan importantes corrientes migratorias en el Estado español. De las zonas económicamente deprimidas parten emigrantes con diferentes destinos: Alemania y otros estados europeos, el País Vasco, Madrid, el País Valenciano y, sobre todo, Cataluña. Al cabo de pocos años, miles de inmigrantes llegan con el objetivo de trabajar, vivir y prosperar en Cataluña: andaluces, castellanos, extremeños, murcianos, gallegos. La inmigración supone un doble reto: adaptarse a un nuevo país y cambiar el entorno rural por un medio urbano e industrial. La sociedad catalana debe acogerlos e integrarlos en condiciones difíciles: sin instituciones políticas propias y casi sin sociedad civil ni posibilidades de expresión cultural. Pronto los "otros catalanes" se identifican con el país de acogida y contribuyen decisivamente a la construcción de un futuro común.


1953. Plan de Ordenación de la comarca de Barcelona.
1957. La Comisión de Urbanismo de Barcelona prevé la construcción de polígonos residenciales en Bellvitge, la Verneda, la Guineueta, Horta, el Bon Pastor, Badalona, Baró de Viver y Cornellà.
1962. Ley de Reforma del Régimen Local.
1964. Francesc Candel publica Els altres catalans.
1974. Creación de la Corporación Metropolitana de Barcelona.


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