El Estatuto de Núria es aprobado por el 99% de los votantes (el 75% del censo electoral) en el referéndum celebrado el 2 de agosto de 1931; el Estatuto define Cataluña como un Estado dentro de la República Española y dota a la Generalitat de amplias atribuciones. Los trámites parlamentarios en las Cortes españolas recortan el proyecto inicial. En septiembre de 1932, después de que el general Sanjurjo ha ensayado el primer golpe de Estado, las Cortes aprueban el Estatuto que define Cataluña como una región autónoma dentro del Estado español. En noviembre de 1932 se celebran las elecciones al primer Parlamento de la Cataluña contemporánea.