El 6 de abril de 1914, en el Salón de Sant Jordi del Palau de la Generalitat se constituye oficialmente la Mancomunitat de Catalunya como resultado de la aplicación de la Ley de Mancomunidades Provinciales que ha sido aprobada por las Cortes españolas en diciembre de 1913. La Mancomunitat federa las cuatro diputaciones provinciales catalanas y, aunque se trata de una institución estrictamente administrativa, simboliza el reconocimiento por parte del Estado español de la personalidad y de la unidad de Cataluña. Es la primera institución de autogobierno desde 1714. Con ella, la lengua catalana vuelve a recuperar, una vez más, su ámbito de oficialidad. Enric Prat de la Riba es su primer presidente.