La represión filipista actúa también en las universidades catalanas: las cierra y crea la de Cervera en 1717. El impulso cultural y científico de la segunda mitad del siglo XVIII relacionado con la Ilustración, se desarrolla desde las academias e instituciones privadas como la Junta de Comercio, la Academia de Letras de Barcelona, la Academia de Ciencias Naturales y Arte y la Academia de Medicina. La Academia Militar de Matemáticas y el Colegio de Cirugía, vinculados al ejército, también llevan a cabo un importante trabajo de renovación. Todas estas instituciones hacen prevalecer los trabajos de carácter técnico y práctico y se esfuerzan en introducir las novedades científicas. La estética del siglo XVIII señala el paso del Barroco al Barroco académico y al Neoclasicismo.