En los últimos siglos medievales, el catalán es una lengua escrita totalmente regularizada. La fundación de universidades corre paralela al desarrollo de una práctica científica autóctona. Durante estas centurias, la literatura catalana alcanza su plenitud. Figuras como Ramon Llull, Arnau de Vilanova y Ausiàs Marc, y obras como Tirant lo Blanc adquieren una dimensión universal.
También son importantes los avances técnicos y científicos. Las técnicas metalúrgicas progresan hasta perfeccionar el sistema de farga catalana para la obtención del hierro. La pólvora se aplica a las armas de fuego a partir del siglo XV y la brújula y el timón de codaste revolucionan la navegación. La medicina catalana adquiere gran prestigio en la persona de Arnau de Vilanova, médico de tres reyes y de tres papas.