La conquista franca de Cataluña da lugar a la formación de un grupo aristocrático, contrapuesto a la gran masa de la población. Este grupo surge de la fusión entre linajes indígenas pirenaicos y miembros de la nobleza hispano-goda. Forman el estamento gobernante, junto con los condes y vizcondes. Son los señores de la guerra y disponen de un equipo militar completo: caballo, arreos, armamento... Por delegación condal, ejercen funciones administrativas y judiciales en sus distritos, de los que obtienen rentas públicas. Durante el siglo XI llevan a cabo la revolución feudal y son los grandes beneficiarios de los cambios sociales.