El ánfora es el envase del mundo antiguo. Se utiliza para almacenar y transportar alimentos: trigo, vino, aceite, salazones... La base, terminada en punta, permite hincar las ánforas en la arena y estibarlas en las bodegas de los barcos. Las asas facilitan el uso de cuerdas o de ganchos para su manipulación y traslado. Normalmente son necesarias dos personas para levantar un ánfora, ya que su peso puede superar los 50 kilos. Un ánfora del siglo I a.C., con un peso de 25 a 26 kilos, tiene una capacidad de 26 litros. Esta relación mejora con el tiempo. Un ánfora del siglo IV de unos 15 kilos de peso puede contener hasta 45 litros.